La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?

Lo dice la Constitución: “todos los españoles somos iguales ante la ley”, pero la clase dominante dice que “unos españoles son más iguales que otros”, porque “siempre ha habido clases”.
Cuando esta clase quiere defender o hacer uso de la impunidad de su gente, en España, retuerce la norma y se inventa una argucia jurídica con la que sus evidencias y sospechas valen más que las de los ciudadanos. Es decir, se convierten en juez y parte. De esa manera, si el imputado pertenece a la clase a la que sirven, este puede descasar tranquilo: ellos le evitarán el juicio, la cárcel y la sanción.
Es lo que pasa con la Infanta Cristina, esposa de defraudador y tan esposa como lo es la del socio, Diego Torres, también imputado, pero con la salvedad de que no es Infanta ni implica connivencias con la Casa Real.
Hasta los encargados de representar al Estado, la Abogada del Estado y el Fiscal, tan aprendida tienen su misión redentora de los miembros de la clase dominante, que, incluso, distorsionan las prerrogativas de la Administración y las Instituciones. Hacienda, que es la Administración presuntamente acreedora de la Infanta, ya no es lo que es. Ya no es esa Administración por ezcelencia de la que el ciudadano se siente representado, dado su carácter recaudador de nuestros impuestos. Aquello que un día, Montoro dijo de que “Hacienda somos todos”, con la sana intención de motivarnos más al pago de nuestras cargas fiscales y evitar posibles fraudes, como el que se está juzgando; al entender de los “acusadores”, devenidos hoy en defensores, no es sino mera acción publicitaria Y eso que la labor de la Acción o Acusación Popular está recogida en la Constitución. Otra cosa es la importancia que los servidores de la Justicia o el PP, que es el que requiere una determinada salida al conflicto, dan a los preceptos constitucionales. Hasta, como dice el artículo, pensaron en “acabar con la Doctrina Botín”, que es como se llama a estas argucias, percatados de la insostenibilidad de su irregularidad.
Siempre que se cumplan con las exigencias constitucionales de que la Acusación Popular se ejecute con las debidas garantías de quien la lleve a cabo, tan buena es la acción procesal como la de la Fiscalía. De la solvencia de las pruebas mostradas en proceso por ambas instancias, deberá resolverlas el juez. Nunca un Fiscal o una Abogada del Estado.

92053c0004d893ef36690d2a9ee3676b_XL

Voy a guardar la doctrina Borbón que se nos viene (tan edificante y solidaria) para presentarla en Hacienda y el archivo de la causa de la Aguirre en la guantera del coche por si me echan el alto los de tráfico.
Y si me empapelan me pido de abogado defensor al fiscal Horrach o a la señora abogada del estado que nos ha contado lo de la publicidad engañosa. Mientras Mariano habla de la necesidad de estabilidad para solicitar respaldos a su candidatura, y De Guindos nos cuenta que los Mercados reclaman también seguridad jurídica frente a la deriva independentista, parece que nos confirman que los ciudadanos NO somos el objeto de sus esfuerzos “salvo alguna cosa”: exprimirnos para que todo siga igual, igual de mal.

Le Capitalisme c’est has been

Debo el título (El Capitalismo es quien ha sido) a dos jóvenes que pasaron horas en las enésimas Conferencias de las Juventudes sobre Cambio Climático en París manteniendo un cartel donde manifestaban, en un adrede de mezclar el idioma anglosajón con el galo quizás por la internacionalizad del evento, un mensaje claro y conciso a los allí presentes.

Es muy fácil cargar la culpa a la raza humana de ser la causante del Cambio Climático, pero detrás de ésta se encuentra algo más complejo: el imperante sistema Capitalista. Aquel que nos han impuesto y del que nos han creado una dependencia social mediante la manipulación mediática y sus métodos globalizadores. Y es que, afirmar que la globalización está construida sobre los pilares del capital y que ésta a su vez lo ha introducido en casi la totalidad del planeta no provoca discrepancia ni siquiera en el sector más crítico. Estados Unidos y China representan más del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Las dos principales potencias económicas del globo, junto a Rusia y emergentes como India, Sudáfrica y Brasil, basan su economía en el neoliberalismo. La normalidad con la que gastamos las reservas de combustibles fósiles de la Tierra, deforestamos hectáreas de selvas o contaminamos los océanos dificultando la vida a sus habitantes obedece a saciar las demandas de una sociedad consumista que insta el actual modelo productivo, favoreciendo los intereses del poder económico mundial.

11728976_1069089036452127_1556406410473045815_o

Por todo ello, es lógico que el 97% de los miembros del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) esté de acuerdo con que el Calentamiento Global es producto de la actividad humana. Las últimas declaraciones del organismo científico de las Naciones Unidas arremeten contra las actuales voluntades políticas afirmando que para que no se supere los 1,5ºC de Temperatura media global (respecto a niveles pre-industriales), y por lo tanto se pueda mitigar los efectos del Cambio Climático, hace falta que los países comiencen a desarrollar acciones nacionales en reducción de las emisiones de dióxido de carbono antes del 2020 con el objetivo de llegar a mediados de siglo libres de CO2. Una iniciativa que ha sido presentada en algunos territorios.

11228518_1105971589430538_7276876093242079215_n

Canarias, mediante el Informe Revolución energética para las Islas Canarias elaborado por el Instituto de Termodinámica de la Agencia Aeroespacial Alemana, argumenta que el Archipiélago puede ser 100% sostenible en 2050. La transición hacia un nuevo modelo energético basado en las energías renovables es posible, la tecnología existe y está al alcance de los gobiernos, sólo queda esperar a que éstos den de lado a los intereses del mercado y de la industria de los fósiles. Ahora más que nunca es necesario que la sociedad civil se una para cambiar el actual sistema por uno más justo con los moradores del planeta. Si no es así, las consecuencias del Cambio Climático nos costarían a finales de siglo el 50% del PIB mundial, advierte el IPCC. ¿Estamos dispuestos a vivir una crisis económica, social y ecológica por mantener al Capitalismo?

x Azarug Justel