EL REY POR LOS SUELOS

No seré yo quien se ensañe con el Rey o la Casa Real. Aunque tenga todos los motivos del mundo para hacerlo. Lo siento por esa familia; porque aunque se eche a la calle la monarquía, no debería sentirlo porque son ricos, están bien colocados y tienen garantizado su futuro para varias generaciones (en España o fuera de ella). Siento de verdad lo que estarán pasando puertas a dentro. Perder una corona no ocurre todos los días. El cabeza de esa familia tiene mucha responsabilidad y parece que no ha estado a la altura. Si no acierta en defender los intereses de su familia manteniendo la corona, ¿cómo vamos a esperar que defienda los intereses de los españoles? ¿O es que está ahí para defender otros intereses?
Pero no me negaran que a los ciudadanos de a pié, los que pagamos para que “los otros” sigan chupando del bote, esto nos ha venido muy bien. Podíamos disculparle que se rompiera una pierna esquiando o navegando; que tuviera “buenas amigas” por ahí; podíamos disculparle que intentara ser dicharachero sin serlo; incluso que le saliera un yerno y una hija díscolos y se volvieran corruptos, sólo porque se lavó las manos en 2006 diciéndoles que se “salía” del asunto; pero lo que si que no deberíamos perdonar es que en sus moralizantes mensajes de Navidad nos dijera lo que debíamos hacer y que luego él hiciera lo contrario, por mucho rey que sea, y menos con los tiempos que corren, matando elefantes. El Rey no sólo tiene que serlo, sino parecerlo. Y la verdad es que hay veces que no parece mucho Rey; a pesar de toda la propaganda mediática colaboracionista (incluidas películas que su buen dinero habrán costado) para darnos una imagen que probablemente poco tenga que ver con la realidad. Algún día puede que nos enteremos de lo que ha pasado y está pasando realmente y entonces alucinaremos; pero no lo haremos demasiado porque habrá transcurrido el tiempo y ese factor es clave en cualquier asunto; y ellos lo saben.

Una persona con responsabilidades públicas tiene derecho a una vida privada, si es posible, aunque a más altura, más difícil lo tiene. Y si tal como están las cosas debía olvidarse de la ilusión de su vida de matar elefantes, pues tendría que haberlo hecho, y si no pues ahora debería cargar con las consecuencias.

Y que no me vengan con aquello de que el Rey, como el Papa, es infalible, intocable y no sé cuantas cosas más. Los ciudadanos hemos respetado la Constitución y la monarquía, pero ahora (y puede que antes también) es la monarquía la que quizás no haya respetado a los ciudadanos.

Me parece muy bien que se haya llegado donde estamos. A partir de ahí deberíamos ser los ciudadanos los que consideráramos si un Sistema monárquico es lo que necesitamos, o definitivamente nos dejamos de anacronismos conservadores y pasamos ya de una vez por todas a nuestro “estado natural” el de la República, el que no debíamos haber dejado al poco de nacer la Segunda, y que fue asesinada ante la más absoluta iniquidad, sin ningún tipo de juicio posterior.La mejor forma de “olvidar” las injusticias del pasado, a pesar de las ridículas leyes de “Memoria histórica” promulgadas, es cambiar la Constitución adecuándola a los tiempos actuales (no sólo quitando la monarquía), y pasando definitivamente a la 3ª República. De momento, quizás convenga su abdicación inmediata a favor del Príncipe y a verlas venir. El Rey debería jubilarse ya, que ha trabajado mucho en esta vida y debe estar muy cansado.
Si con lo que se ha reflejado en este artículo se ha infringido la ley, pues entonces… habría que cambiar la ley.

COMO SIEMPRE LES DEJO UNA GRAN CANCION lana-del-rey-video-games-misteriosa_26.html

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¿CRISIS? ¿QUÉ CRISIS? Y, EN ESPAÑA, ESTÁ EL REY

Y mientras muchos llaman crisis a los efectos irreparables de una crisis más integral y estructural, Los de Arriba, en España, están en vísperas de forzar un remake de los Pactos de la Moncloa como modelo ejemplar de transición política-económica, pero esta vez, en versión más Unión-Alemana-Europea y más neoliberal. En esta propuesta de transición, a fuego lento, la crisis económica (aparentemente huérfana de responsables) es la gran excusa para más postpolítica y posteconomía, más neo-tecnocracia, que facilite una reordenamiento de la base de acumulación en aras de la minoría. En la cocina, con chef y ayudantes, hay poca gente, están Los de Arriba. Se empeñan en parecer que son muchos porque poseen la mayoría de las ventanas de comunicación para que los vean Los de Abajo. Esta re-transición está forjada en el bipartidismo de siempre que acordó la ley electoral y las grandes políticas económicas en los últimos años: grandes cambios laborales, pacto de las pensiones, convergencia nominal para entrar en la UE, continuidad en política tributaria regresiva, modelo de economía irreal no productivo, sistema financiero especulador, y por último, la reciente reforma constitucional que prioriza una determinada manera de gestionar la caja derivada del pago de impuesto de todos.

Los de Abajo para pagar la deuda de Los de Arriba. Los de Arriba están todos, fáciles de reunir porque son pocos, y además tienen los mismos intereses. Está la casta política bipartidista, están las oligarquías nacionalistas, también está el escaso capital genuinamente español, está la oligarquía financiera europea que ha prestado mucho dinero irresponsablemente (prestar a irresponsables es de irresponsables), están las empresas de seguros estadounidense que fueron pagadas para cubrir riesgos de impagos y, en España, está el Rey.
EL TEMA DE HOY draco-rosa.html